Jueves, 26 de Abril de 2012 17:02
Fuera, fuera, ladrones de naciones,
guardianes de la cúpula banquera,
cluecas del capital y sus doblones:
¡fuera, fuera!
Del poema Jornaleros, en Vientos del pueblo. Miguel Hernández. 1937
Por Francisco Cabrera
La codicia del capitalismo en el apogeo de su decadencia un día pone ante nuestros ojos la tragedia del abatimiento de Grecia, cuna de la cultura occidental, y al siguiente, el drama de la brutal degradación del nivel de vida de España, el imperio que otrora realizó el descubrimiento de América. La nación peninsular está siendo arrastrada hacia el desastre por las maniobras especulativas de los piratas financieros y por las políticas hegemonistas que Alemania le impone a la Zona del Euro. El país ibérico ostenta cifras de desempleo espantosas, una profunda recesión, gigantescos niveles de endeudamiento y un elevado déficit fiscal. Actuando como una marioneta de los agiotistas y de Ángela Merkel y so pretexto de la reactivación económica, el gobierno de Mariano Rajoy adelanta un agresivo plan de ajuste basado en el envilecimiento de los salarios y el recorte de los servicios sociales al tiempo que se les trasladan ingentes recursos públicos a los causantes de la debacle. Ante el despojo y las calamidades con las que se abruma al pueblo, este ha respondido con bravura y lleva ya varios meses de batallar incesante desde cuando se iniciaron las movilizaciones de los Indignados el 15 de mayo de 2011.